Tánger tiene una larga historia de conflictos, que se remonta a la época de los griegos y los fenicios.
Los romanos construyeron en su costa sus características industrias de salazones, que tuvieron especialmente en el siglo II. En el siglo V, fue ocupado por los Vándalos, ellos duraron hasta el siglo VI cuando llegaron los bizantinos. Los árabes y los bereberes estuvieron sobre el siglo VIII de nuestra era.
Los Fatimids de Túnez gobernaron durante el siglo X, los Almoróvides durante el XI, Almohades durante el XII y los Meriníes durante el siglo XIII.
Los siguientes ocupantes de esta zona fueron los portugueses, durante el siglo XV y el XVI, y fueron seguidos por los españoles, los ingleses y los franceses entre los siglos XVII y XIX respectivamente.
Todas esas influencias han quedado marcadas, y crearon una ciudad multicultural.